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Lecciones del VIH y del SIDA ¿Cuándo debería comenzar el tratamiento? y ¿Qué medicamentos debería tomar primero?

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Introducción

Decidir cuándo comenzar un tratamiento para el VIH y con qué medicamentos comenzar, es quizás una de las decisiones más difíciles que deberás tomar. Dependiendo del modo en que lo mires, el hecho de que todos tengan diferentes opiniones respecto de estos temas puede ser tanto útil como frustrante, o una combinación de ambas cosas.

Tu mejor arma en la lucha contra el VIH es aprender todo lo que puedas acerca de las ventajas y desventajas de las distintas opciones de tratamiento. Las siguientes preguntas y respuestas se formularon para brindarte la información necesaria para que te puedas comunicar eficazmente con tu médico cuando discutan estas opciones.

¿Por qué es necesario un tratamiento?

Si permites que el VIH se reproduzca o se "multiplique" dentro del cuerpo, causará daños en el sistema inmunológico. Con el correr del tiempo, el sistema inmunológico se vuelve tan débil que el cuerpo se hace vulnerable a otras enfermedades. En términos generales, este es el período de la enfermedad en que finalmente se diagnostica al paciente con SIDA y es también el momento en que otras enfermedades que contraiga le podrían causar la muerte. Para aquellos adultos que viven en países ricos, como los Estados Unidos, el tiempo promedio que existe entre la infección con el VIH y el desarrollo del SIDA es de 10 años.

Sin embargo, esto no incluye a las personas que toman medicamentos para el VIH . Los estudios clínicos (estudios en los que se prueban medicamentos nuevos y los ya conocidos en seres humanos) han demostrado reiteradas veces que los medicamentos para el VIH pueden hacer que las personas infectadas con VIH vivan más tiempo. Por lo tanto, el tratamiento es una opción muy importante, y las personas que viven con el virus deberían considerar la posibilidad de comenzar un tratamiento antes de que el VIH tenga la oportunidad de causar daños más severos al sistema inmunológico.

Sin embargo, las recientes evidencias sugieren que el daño inmunológico leve a moderado que ocurre al principio de la enfermedad sumado a la inflamación debida a un virus que se reproduce activamente, puede aumentar el riesgo de que una persona padezca enfermedades no-definitorias de SIDA como la enfermedad cardiovascular y ciertos cánceres. Esta evidencia ha hecho que los expertos recomienden comenzar el tratamiento más temprano que lo que se indicaba anteriormente.

¿Cuándo sabré cuál es el momento justo para comenzar el tratamiento?

En realidad, no hay una respuesta correcta o incorrecta, todo depende del individuo. Junto con tu doctor, podrás determinar cuál es el mejor momento para comenzar el tratamiento. Eso dependerá, en gran medida, de dos factores: tu salud física y tu preparación mental para empezar una terapia y no abandonarla.

En relación a la salud física, la carga viral, el recuento de células CD4 cómo te sientas y tu historial médico jugarán un papel fundamental para tomar la decisión de cuándo comenzar el tratamiento para el VIH.

Las células CD4 (también conocidas como células T, células T ayudantes o células T4) pertenecen a un grupo de glóbulos blancos llamados linfocitos. Estas células se distinguen por dos cosas, no sólo son el blanco de ataque del VIH, sino que también tienen la responsabilidad de coordinar la manera en que el sistema inmunológico responde a las infecciones que causan enfermedades. Cuando el recuento de CD4 (número de células en un milímetro cúbico de sangre o mililitro de sangre) desciende por debajo de 200, se considera que el sistema inmunológico está debilitado y tú corres un riesgo mayor de padecer una infección oportunista relacionada al SIDA, como la neumonía por Pneumocystis. De hecho, el daño al sistema inmunológico puede ocurrir incluso con niveles más altos de células CD4. En consecuencia, los expertos sugieren que se comience con el tratamiento del VIH mucho antes que los recuentos de CD4 caigan por debajo de 200, en general se recomienda comenzar la terapia anti-retroviral cuando el recuento de CD4 cae por debajo de 500350. Algunos expertos incluso recomiendan comenzar el tratamiento cuando el recuento de CD4 es mayor que 500, básicamente lo antes posible después del diagnóstico de VIH.

Para más información sobre las células CD4 y el análisis para medirlas, haz clic en el enlace de la lección siguiente:

Lecciones del VIH y del SIDA Entender qué es el análisis de células T

El tratamiento anti-retroviral también se recomienda para personas VIH positivas con situaciones médicas específicas, sin importar el recuento de células CD4. Por ejemplo, se recomienda que las mujeres VIH positivas usen el tratamiento si quedan embarazadas, con el propósito de disminuir el riesgo de transmisión del virus a su bebé. La terapia anti-retroviral también se recomienda para personas que padecen nefropatía asociada al VIH (HIVAN, siglas en inglés), la cual es una enfermedad de los riñones que puede ocurrir con cualquier nivel de recuento de células CD4. También, existen personas infectadas con el VIH y la hepatitis B (virus de la hepatitis B). Debido a que algunos de los medicamentos que se usan para tratar al VIH - tales como Truvada (tenofovir/emtricitabine), Emtriva (emtricitabine) y Epivir (lamivudine) – también se pueden usar para tratar la hepatitis B, se recomienda que los pacientes coinfectados que necesiten tratamiento para la hepatitis B comiencen con un régimen de tratamiento para el VIH que contenga estos medicamentos (sin importar el recuento de células CD4).

Para más información sobre estas otras condiciones, haz clic en los enlaces de la lección siguiente:

Lecciones del VIH y del SIDA Planificación familiar, embarazo y VIH
Riesgo para tus riñones: Una guía completa sobre la salud renal
Hepatitis B

En el pasado, la carga viral (cantidad de VIH por mililitro de sangre) se usaba mucho más para ayudar a los pacientes y a los proveedores de atención médica a decidir cuándo comenzar el tratamiento. Los expertos sugerían que cuanto más elevada fuera la carga viral, más rápidamente la persona podría ver disminuir sus recuentos de CD4 a valores peligrosos. Aún si la persona tuviese un recuento de CD4 relativamente saludable, el tratamiento se recomendaría si el o ella tuvieran una carga viral elevada. Hoy, la carga viral se usa menos frecuentemente para tomar la decisión de cuándo comenzar la terapia, porque los recuentos de CD4 por sí solos se consideran altamente confiables. Pero los análisis de carga viral son todavía un componente de rutina en el tratamiento del VIH, justamente para ayudar a los pacientes y a sus proveedores de atención médica a determinar si el tratamiento está trabajando correctamente (para aprender más, leer “Una vez que comience con el tratamiento,¿cómo sé que está funcionando?”). Para más información sobre los análisis de la carga viral, haz clic en el enlace de la lección siguiente:

Lecciones del VIH y del SIDA Entender qué es el análisis de carga viral

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (DHSS, siglas en inglés), el organismo federal responsable de establecer las políticas relacionadas con la salud en los Estados Unidos, publica y actualiza regularmente las guías de tratamiento para el VIH, para ayudar a los pacientes VIH positivos y a sus proveedores de atención médica a determinar cuándo se debería comenzar con la terapia anti-retroviral. Aquí se describe lo que recomiendan las últimas guías publicadas en diciembre de 2009:

Estado de salud y recuento de células CD4 Recomendaciones
  • Antecedentes de una enfermedad relacionada con el SIDA (lee nuestra lista de infecciones oportunistas).
  • Recuentos de CD4 inferiores a 350.
  • Mujeres embarazadas.*
  • Diagnóstico de nefropatía relacionada al VIH (enfermedad de los riñones causada por la infección del VIH) independientemente del recuento de células CD4.
  • Las personas coinfectadas con el virus de la hepatitis B y el VIH, independientemente del recuento de células CD4, cuando el tratamiento de la hepatitis B sea recomendado. El régimen de tratamiento seleccionado incluye a anti-retrovirales activos contra el VIH y el virus de la hepatitis B (Viread y/o Emtriva o Epivir).
Se debería comenzar con la terapia anti-retroviral.
  • Los pacientes con un recuento de CD4 entre 300 y 500.
Se debería comenzar con la terapia anti-retroviral.
  • Pacientes con más de 500 células CD4.
La recomendación no es clara (la mitad de los panelistas de las guías recomiendan comenzar terapia lo antes posible).
* Para las mujeres que no necesitan la terapia anti-retroviral por el bien de su propia salud—en base a las guías actuales—es posible que puedan interrumpir el tratamiento después del nacimiento de sus bebés.

El panel de expertos que forma el comité de las guías de tratamiento del DHHS recomienda de manera unánime que las personas comiencen la TAR si su recuento de CD4 está entre 350 y 500. Sin embargo, el panel está dividido en cuanto a la solidez de su recomendación: el 55 por ciento del panel votó por una fuerte recomendación y el 45 por ciento por una recomendación moderada.

El panel de expertos está dividido equitativamente en cuanto a la recomendación sobre el comienzo de la TAR para personas con más de 500 CD4 – es decir cualquier persona que sea diagnosticada con infección con VIH, independientemente de su recuento de CD4. Cincuenta por ciento del panel favorece el inicio de la terapia y el otro 50 por ciento considera que en estos casos el tratamiento es opcional.

El panel de las guías enfatiza que la decisión de comenzar la TAR no se debe basar simplemente en el recuento de CD4. Es importante que primero, las personas que viven con VIH puedan comprometerse a un tratamiento de por vida, y que estén conscientes de la importancia de la adherencia y de los riesgos y beneficios del tratamiento. Por ejemplo, el tratamiento se puede postergar, si una persona VIH positiva está lidiando con problemas que puedan limitar el éxito del tratamiento, incluyendo problemas médicos graves, psicológicos (por ej.: depresión), o problemas sociales (por ej.: falta de vivienda). En otras palabras, las personas con VIH y sus proveedores de atención médica deben sopesar sus opciones cuidadosamente cuando se considera un tratamiento temprano del VIH.

Si bien el panel de las guías indica que en algunos casos quizás sea apropiado diferir la terapia, los panelistas enfatizan que en ciertas condiciones aumenta la urgencia de tratamiento. Estas son:

  • Embarazo
  • Condiciones definitorias de SIDA
  • Infecciones oportunistas agudas (por ej.: neumonía por Pneumocystis, criptosporidiosis, microsporidiosis, leucoencefalopatía multifocal progresiva)
  • Recuento bajo de CD4 (por ej.: menos de 200 células)
  • Recuento de CD4 que disminuye rápidamente (pérdida de más de 100 células por año)
  • Carga viral alta (por ej.: más de 100,000 copias)
  • Nefropatía asociada con el VIH
  • Coinfección con VHB si se indica tratamiento para la hepatitis B

Entonces, ¿qué es mejor? ¿Comenzar la terapia tempranamente o esperar hasta que mi recuento de CD4 disminuya?

La recomendación de comenzar tratamiento cuando se tiene un recuento sano de células CD4 – por ej.: dentro de los rangos normales – se basa en tres objetivos principales: Tratar el VIH antes de que el virus pueda causar daño grave al sistema inmunológico, para reducir el riesgo de enfermedades no relacionadas con el SIDA, como las que se asocian con el envejecimiento, que se están haciendo más comunes entre las personas que viven con el VIH; y para reducir el riesgo de transmitir el virus a otras personas. Aquí ofrecemos una visión más detallada de los posibles beneficios de iniciar la terapia temprano, y también de los posibles riesgos:

Beneficios potenciales

  • Mantener elevados tus recuentos de CD4 y posiblemente prevenir el daño irreversible del sistema inmunológico.
  • Disminuir tu riesgo de padecer ciertos problemas de salud relacionados con el VIH que algunas veces pueden aparecer en las personas con recuentos altos de CD4, incluyendo la tuberculosis, el linfoma no Hodgkin, el sarcoma de Kaposi,la neuropatía periférica, cánceres y condiciones pre-cancerígenas causadas por el virus del papiloma humano (VPH) y deterioro de la actividad mental observado en algunas personas con VIH tales como dificultad para pensar y razonar (problemas neurocognitivos).
  • Disminuir tus riesgos de desarrollar problemas de salud serios que ocurren más frecuentemente en personas VIH positivas, tales como la enfermedad cardiovascular, enfermedad renal, enfermedad hepática y varios tipos de cánceres no relacionados al SIDA e infecciones.
  • Reducir el riesgo de transmisión del VIH a otros—varios estudios han confirmado la relación entre la carga viral no detectable y la reducción del riesgo de transmitir el VIH a otros, más notablemente durante la actividad sexual o el embarazo.

Riesgos potenciales

  • Riesgo de desarrollar efectos secundarios relacionados al tratamiento del VIH, incluyendo efectos secundarios a largo plazo que aún no se hayan descubierto.
  • Riesgo a desarrollar resistencia a los medicamentos del VIH, que resultaría en una pérdida de opciones futuras de tratamiento.
  • Menos tiempo para aprender sobre el VIH y su tratamiento, y menos tiempo de preparación para adherirte a tu terapia.
  • Uso prematuro de tratamiento antes del desarrollo de combinaciones de medicamentos para el VIH que sean más efectivas, menos tóxicas o que estén mejor estudiadas.
  • Aumento del riesgo de transmisión de un VIH resistente a medicamentos a otros individuos, en el caso de que tuvieses una carga viral detectable mientras estás bajo tratamiento.

Desafortunadamente, no contamos con datos de estudios bien diseñados que comparen los beneficios y los riesgos de comenzar TAR temprano – cuando el recuento de CD4 está entre 350 y 500 ó por encima de 500 – con los beneficios y riesgos de comenzar el tratamiento después de que las CD4 lleguen a menos de 350. En otras palabras, si bien los panelistas de las guías del DHHS creen que hay suficiente información (principalmente de estudios de cohortes) como para recomendar el tratamiento temprano, será necesario hacer más investigaciones para determinar, de una vez por todas, si los beneficios del tratamiento temprano son mayores que los riesgos.

Bien, estoy listo para comenzar una terapia. ¿Qué debería tomar?

Las guías del Departamento de Salud y de Servicios Humanos de los Estados Unidos (DHHS, siglas en inglés) son bastante estrictas en cuanto a los medicamentos con los que las personas infectadas con VIH deberían comenzar. Si la terapia apunta a disminuir la carga viral al nivel más bajo posible durante el mayor tiempo posible ("no detectable" como lo determina la prueba de carga viral), se deben utilizar los medicamentos más efectivos. En otras palabras, deberían utilizarse los medicamentos para el VIH más efectivos, combinádolos para asegurar que se está ejerciendo la máxima presión sobre el virus.

Un régimen para el VIH debería estar compuesto por al menos tres medicamentos, y generalmente tienen que ser por lo menos de dos clases distintas. Para obtener una explicación del modo en que cada clase de medicamento para el VIH detiene la multiplicación del virus para que no se multiplique, haz clic en el siguiente enlace:

Lecciones del VIH y del SIDA El ciclo de vida del VIH (y los blancos de ataque de cada clase de medicamento para el VIH )

La siguiente tabla está basada en la versión más reciente de las guías de tratamiento del DHHS, último puesto al día en abril de 2005, con algunos cambios adicionales en diciembre de 2009:

Regímenes “preferidos” o “alternativos” para personas VIH positivas que comienzan tratamiento por primera vez

El régimen típico de tratamiento para las personas VIH positivas que comienzan el tratamiento para el VIH por primera vez contiene un inhibidor no nucleósido de la transcriptasa reversa (INNTR) más dos inhibidores nucleósidos de la transcriptasa reversa (INTR), O un inhibidor de la proteasa (IP) O un inhibidor de la integrasa más dos INTR. El DHHS ha designado algunas opciones de medicamentos “preferidos”, basado en resultados de estudios que indican su gran efectividad y larga duración; tolerabilidad aceptable y facilidad de uso. Las opciones “alternativas” de medicamentos para el VIH son aquellas que han demostrado utilidad en los estudios clínicos, pero podrían tener algunas desventajas, tales como menor efectividad o más efectos secundarios, cuando se los compara con las opciones preferidas, y opciones “aceptables” de tratamiento, que pueden ser usadas en ciertas circunstancias, pero que no se consideran iguales que los regímenes preferidos o alternativos.

Regímenes preferidos

Régimen a base de INNTR
Atripla (efavirenz + tenofovir + emtricitabine)
Régimen a base de IP (en órden alfabético)
Prezista (darunavir) y baja dosis de Norvir (ritonavir) y Truvada (tenofovir + emtricitabine)
Reyataz (atazanavir) y baja dosis de Norvir (ritonavir) y Truvada (tenofovir + emtricitabine)
Régimen a base de Inhibidores de la integrasa
Isentress (raltegravir) y Truvada (tenofovir + emtricitabine)
*Régimen preferido para mujeres embarazadas
Kaletra (lopinavir/ritonavir) dos veces al día y  Combivir (zidovudine + lamivudine)
Las mujeres en el primer trimestre de embarazo o con posibilidades de quedar embarazadas no deberían usar Sustiva.
Las personas que usan dosis altas de los inhibidores de la bomba de protones para el reflujo ácido, equivalente a más de 20 mg. de Prilosec (opremazole), no deberían usar Reyataz/Norvir.

Regímenes Alternativos

Régimen a base de INNTR (por orden alfabético)
Sustiva (efavirenz) y Epzicom (abacavir + lamivudine) o Combivir (zidovudine + lamivudine)
Viramune (nevirapine) y Combivir (zidovudine + lamivudine)
Régimen a base de IP (por orden alfabético)
Invirase (saquinavir) y baja dosis de Norvir (ritonavir) y Truvada (tenofovir + emtricitabine)
Kaletra (lopinavir/ritonavir) [una o dos veces al día] y Epzicom (abacavir + lamivudine) o Combivir (zidovudine + lamivudine) o Truvada (tenofovir + emtricitabine)
Lexiva (fosamprenavir) low-dose Norvir (ritonavir) [once or twice daily] and Epzicom (abacavir + lamivudine) or Combivir (zidovudine + lamivudine) or Truvada (tenofovir + emtricitabine)
Reyataz (atazanavir) y low-dose Norvir (ritonavir) y Epzicom (abacavir + lamivudine) or Combivir (zidovudine + lamivudine)


Las personas con enfermedad de hígado moderada o grave (con un puntaje B o C en la escala Chile-Pugh) no deberían usar Viramune.
Las mujeres con un recuento de CD4 mayor que 250 y los hombres con un recuento de CD4 mayor que 400 antes de comenzar la terapia no deberían usar Viramune.
Las personas con una prueba HLA-B*5701 positiva, una mutación genética que aumenta el riesgo de padecer una reacción alérgica a Ziagen, no deberían usar Ziagen.
Las personas con alto riesgo de enfermedad cardiovascular deben tener cuidado al usar Ziagen, yauq que pueden correr un riesgo mayor de ataque al corazón.
Las personas que comienzan tratamiento con una carga viral mayor que 100,000 deben usar Ziagen con precaución, ya que corren el riesgo de un fracaso temprano del tratamiento.
No se recomienda el uso de Kaletra una vez al día en mujeres embarazadas.

Regímenes aceptables

Régimen a base de INNTR
Sustiva (efavirenz) y Videx EC (didanosine) y Emtriva (emtricitabine) o Epivir (lamivudine)
Régimen a base de IP (por orden alfabético)
Reyataz (atazanavir) [sin Norvir (ritonavir)] y Epzicom (abacavir + lamivudine) o Combivir (zidovudine + lamivudine)
Sustiva + Videx EC + Epivir sólo se han estudiado en estudios clínicos pequeños.
Se prefiere usar Reyataz reforzado con Norvir en lugar de Reyataz solo, pero se puede usar solo si no es posible reforzarlo con Norvir.

Regímenes que pudieran ser aceptables, pero se necesitan más datos definitivos

Régimen a base de inhibidores de la entrada
Selzentry (maraviroc) y Combivir (zidovudine + lamivudine)
Régimen a base de inhibidores de la integrasa
Isentress (raltegravir) + Epzicom (abacavir + lamivudine) o Combivir (zidovudine + lamivudine)
Regimen a base de IP
[Invirase (saquinavir) + baja dosis de Norvir (ritonavir) o Prezista (darunavir) + baja dosis de Norvir (ritonavir)] + Epzicom (abacavir + lamivudine) or Combivir (zidovudine + lamivudine)
Sólo las personas con un virus que utiliza el receptor CCR5 de las células CD4 se pueden beneficiar con Selzentry.

Regímenes que hay que usar con precaución

Régimen a base de INNTR
Viramune (nevirapine) + Epzicom (abacavir + lamivudine)
Viramune (nevirapine) + Truvada (tenofovir + emtricitabine)
Régimen a base de IP
Lexiva (fosamprenavir) [sin Norvir (ritonavir)} + Epzicom (abacavir + lamivudine) o Combivir (zidovudine + lamivudine) o Truvada (tenofovir + emtricitabine)
Viramune y Ziagen deben combinarse con precaución, ya que ambos pueden causar una reacción de hipersensibilidad en las primeras semanas de tratamiento.
Se ha observado fracaso terapéutico temprano en algunos estudios de Viramune en combinación con Viread, combinado con Emptriva o Epivir. Se están llevando a cabo más estudios.
Es preferible usar Lexiva reforzado con Norvir que Lexiva sin refuerzo ya que existe riesgo de fracaso virológico. El fracaso virológico con Lexiva puede causar resistencia cruzada con Prezista.
Medicamentos específicos que NO se deberían usar cuando se comienza el tratamiento por primera vez
Trizivir (zidovudine/lamivudine/abacavir)
Trizivir (zidovudine/lamivudine/abacavir) más Viread (tenofovir)
Ziagen (abacavir) más Videx EC (didanosine)
Ziagen (abacavir) más Viread (tenofovir)
Prezista (darunavir) si se usa sin Norvir (ritonavir)
Rescriptor (delavirdine)
Videx/Videx EC (didanosine) + Viread (tenofovir)
Fuzeon (enfuvirtide)
Intelence (etravirine)
Crixivan, ya sea con o sin Norvir (ritonavir)
Selzentry (maraviroc)
Viracept (nelfinavir)
Isentress (raltegravir)
Norvir (ritonavir) como único inhibidor de la proteasa
Invirase (saquinavir) si se usa sin Norvir (ritonavir)
Aptivus (tipranavir)
Zerit (stavudine) más Epivir (lamivudine)
Regímenes de medicamentos que NO se deberían usar NUNCA
Cualquier medicamento anti-VIH que se use solo (monoterapia). Sin embargo, Retrovir (zidovudine) se puede usar solo en mujeres embarazadas con cargas virales bajas (menos de 1000) para ayudar a prevenir la transmisión del VIH al bebé.
Combinación de dos INTR (inhibidores nucleósidos de la transcriptasa reversa) solamente. Sin embargo, si el paciente está recibiendo un régimen con sólo dos INTR y la carga viral está suprimida, es razonable que continúe con el mismo.
Regímenes que contengan sólo tres INTR con la excepción de Trizivir (zidovudine/lamivudine/abacavir) y posiblemente Viread (tenofovir) + Retrovir (zidovudine) + Epivir (lamivudine) en personas que no pueden tolerar otros regímenes.
Medicamentos específicos que NO se deberían usar NUNCA
Combinaciones de medicamentos que contienen más de un inhibidor no-nucleósido  de la transcriptasa reversa (INNTR) – regímenens que contienen por ejemplo Viramune (nevirapine) y Sustiva (efavirenz).
Emtriva (emtricitabine) + Epivir (lamivudine)
Intelence (etravirine) más un inhibidor de la proteasa que no esté reforzado con una baja dosis de Norvir (ritonavir)
Intelence (etravirine) más Reyataz (atazanavir), Lexiva (fosamprenavir) o Aptivus (tipranavir) reforzados con Norvir (ritonavir)
Reyataz (atazanavir) + Crixivan (indinavir)
Sustiva (efavirenz) durante el primer trimestre del embarazo o mujeres que podrían quedar embarazadas, excepto cuando no existan otras opciones disponibles y los beneficios potenciales sean superiores a los riesgos.
Viracept (nelfinavir) durante cualquier etapa del embarazo.
Videx (didanosine) + Zerit (stavudine), excepto cuando no existan otras opciones disponibles y los beneficios potenciales sean superiores a los riesgos.
Zerit (stavudine) + Retrovir (zidovudine)

Si bien las guías del DHHS parecen muy específicas y abrumadoras, los expertos responsables de su preparación hacen hincapié en un punto muy importante: la selección de un régimen de medicamentos debería basarse en las necesidades individuales de la persona VIH positiva. En otras palabras, una persona VIH positiva podría tener necesidades específicas con respecto a la eficacia de la combinación de medicamentos (tal vez, virus resistente), efectos secundarios (algunas personas son más sensibles que otras a ciertos efectos adversos), interacciones medicamentosas (algunos medicamentos para el VIH son difíciles de combinar con otros medicamentos que toman las personas VIH positivas), y otras infecciones o enfermedades (personas con hepatitis B o hepatitis C podrían necesitar de un control meticuloso cuando toman ciertos medicamentos para el VIH).

También es cierto que algunas combinaciones de medicamentos para el VIH son más fáciles de tomar que otras, otro factor que es evaluado con firmeza por muchos cuando hay que tomar decisiones de tratamiento individuales. Algunos medicamentos sólamente necesitan ser tomados una vez al día y ahora es posible tomar combinaciones de medicamentos (que consisten en una pastilla) una vez al día. Para aprender más acerca de regímenes de medicamentos para el VIH simplificados, haz clic aquí:

Lecciones del VIH y del SIDA Entender qué es la resistencia a los medicamentos y las pruebas para medirla

Por sobre de todo, es importante que tomes las dosis correcta de tus medicamentos cada vez que se supone que lo hagas, exactamente como te lo prescribió tu proveedor de atención médica o te lo recomendó tú farmacéutico. Esto se llama adherencia al tratamiento—tú tienes que tomar los medicamentos correctamente si deseas mantenerte saludable. Para aprender más sobre adherencia al tratamiento, haz clic aquí:

Lecciones del VIH y del SIDA La importancia de adherirte a tu régimen de tratamiento

¿Qué sucede en las mujeres embarazadas? ¿El tratamiento es riesgoso para el bebé en desarrollo?

Las mujeres, estén o no embarazadas, deberían tratarse con medicamentos para el VIH de acuerdo con sus propias necesidades de salud. En otras palabras, las mujeres no deben ser forzadas a comprometer su propia salud simplemente porque estén embarazadas. De hecho, muchas terapias para el VIH tienen un impacto positivo en la vida y la salud del bebé. Para obtener información detallada sobre el embarazo y el VIH, incluyendo una revisión acerca de los mejores medicamentos para usar, haz clic en el enlace de la lección siguiente:

Lecciones del VIH y del SIDA Planificación familiar, embarazo y VIH

Una vez comenzado el tratamiento, ¿cómo sabré si está funcionando?

Cuando se empieza una terapia con medicamentos para el VIH (preferentemente con una combinación potente de medicamentos) el nivel de VIH debería comenzar a disminuir dramáticamente. Aquí es cuando es importante vigilar la disminución de la carga viral. Durante los dos primeros meses de terapia, la carga viral de una persona infectada con VIH debería bajar como mínimo un 90%. Es decir, alguien que comienza el tratamiento con una carga viral de 100.000, debería tener una carga de 10.000 ó menos después de dos meses. Dentro de los 4 a 6 meses de haber comenzado la terapia, la carga viral debería haber disminuido mucho más, idealmente por debajo del nivel de sensibilidad de la prueba de carga viral ("no detectable"). A veces, no detectable significa una cantidad menor a 400 ó 500, pero las pruebas nuevas pueden detectar una cantidad mínima de 50. Generalmente, cuanto más alta sea la carga viral antes de comenzar la terapia, más tiempo demorará en convertirse en no detectable.

Respecto a la cantidad de células CD4, es posible que se vea un aumento de entre 100 y 200 células en los primeros 12 a 18 meses de tratamiento, y, gradualmente, puede continuar ascendiendo mientras la carga viral se mantenga no detectable.

¡Está funcionando! ¿Cuál es el paso a seguir?

Tú y tu médico deberían seguir monitoreando la carga viral regularmente para asegurarse de que los medicamentos para el VIH estén funcionado correctamente y que la cantidad de virus en la sangre se mantenga por debajo del nivel de detección o lo más bajo posible.

Si la carga viral aumenta mientras se toman los medicamentos para el VIH , eso puede significar que se desarrolló resistencia a los medicamentos. Para saber más acerca de la resistencia y las opciones de tratamiento disponibles si eso ocurre, haz clic en los siguientes enlaces:

Lecciones del VIH y del SIDA Entender qué es la resistencia a los medicamentos
¿Cuándo debería cambiar mi tratamiento? y ¿Por cuáles medicamentos debería cambiarlos?

Es importante ser cuidadoso cuando se observan cambios en la carga viral, porque las pruebas son muy sensibles y pueden producir resultados ligeramente diferentes. Un cambio real debe ser mayor a 3 pliegues (folds, en inglés). En otras palabras, un aumento de 10.000 a 25.000 puede deberse solamente a la sensibilidad de la prueba y no necesariamente a un cambio real en la carga viral.

También deberías vigilar regularmente la cantidad de células CD4 (generalmente, cada 3 a 6 meses). Otras pruebas de laboratorio que tu proveedor de atención médica debería realizar para asegurarse de que no estás padeciendo ciertos efectos secundarios incluyen pruebas de proteínas asociadas con la enfermedad del hígado y de los riñones, el nivel de colesterol y de azúcar en la sangre.

Asegúrate de informar de inmediato a tu doctor sobre cualquier problema que tengas con tu régimen de tratamiento. Si estás omitiendo dosis o experimentando efectos secundarios, quizás puedas cambiar tu régimen actual por otro que sea más fácil de tolerar o que esté asociado con menos efectos secundarios. Pero más vale que lo hagas temprano y no tarde.

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Última revisión: 3/22/2010

El contenido de esta lección fue escrito por el fundador y los escritores de AIDSmeds.com, y revisado por nuestro editor médico, el Dr. Howard Grossman. Podrás encontrar una biografía de nuestro equipo de escritores en la página "About Us."

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