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Lecciones del VIH y del SIDA Mycobacterium kansasii

¿Qué es?

La infección con Mycobacterium kansasii es un tipo de infección bacteriana que puede causar la muerte en personas con el sistema inmunológico debilitado. Las personas que tienen un sistema inmunológico sano también pueden infectarse con M. kansasii. Sin embargo, los síntomas que experimentan no suelen ser mortales y, por lo general, se limitan a problemas pulmonares. En las personas que tienen un grado avanzado de VIH, la infección con M. kansasii suele afectar los pulmones y puede extenderse hacia otros órganos, como el hígado, el bazo y la médula ósea.

El M. kansasii puede estar presente en prácticamente todo el medio ambiente. Vive en el agua, en la tierra, en los alimentos y en una variedad de animales. Las personas VIH positivas con el sistema inmunológico débil y que viven en las regiones centro-oeste y sudoeste de los Estados Unidos corren más riesgo de padecer enfermedades provocadas por el M. kansasii.

Por suerte, los mismos medicamentos que se utilizan para prevenir el complejo Mycobacterium avium (MAC), que deberían comenzar a tomar todas las personas VIH positivas con un recuento de células T menor a 75, también puede ayudar a evitar que la infección con M. kansasii desarrolle enfermedad. En otras palabras, es posible que una persona VIH positiva que tome medicamentos para prevenir el MAC, también esté protegida contra el M. kansasii.

¿Cuáles son los síntomas de la infección con M. kansasii?

Los dos síntomas frecuentes de la infección con M. kansasii son dificultad para respirar y fiebre. Otros síntomas incluyen: sudores nocturnos, escalofríos, pérdida de peso, pérdida de masa muscular, dolores abdominales, fatiga (por lo general, como resultado de la anemia) y diarrea. El M. kansasii también puede causar agrandamiento del hígado, del bazo y de los ganglios linfáticos.

¿Cómo se diagnostica la infección con M. kansasii?

Ante el diagnóstico de una infección con M. kansasii, las radiografías pueden revelar enfermedad en los pulmones causada por la bacteria. También, se pueden realizar estudios de tomografía computada para un examen más detallado de los pulmones, en caso de que las radiografías no indiquen señales reveladoras de infección. Si la radiografía o la tomografía computada revelan señales de infección, se toman muestras de esputo (flema) y se analizan en un laboratorio. También se pueden tomar muestras de sangre para determinar si la bacteria se ha diseminado a través de la sangre y probablemente, extendido a otros órganos del cuerpo. La biopsia de la médula ósea, es otro análisis que puede ser necesario para saber si la infección ha llegado hasta la médula. Para obtener una muestra de la médula ósea, el doctor realiza una punción en el hueso de la cadera, por lo general cerca de la parte superior de los glúteos o en la parte inferior de la espalda.

¿Cómo se trata la infección con M. kansasii?

Para el tratamiento de la infección con M. kansasii se utiliza una combinación de medicamentos llamados antibióticos. Del mismo modo que para el VIH se utilizan tres medicamentos para ayudar a prevenir la resistencia y mantener la carga viral indetectable, el M. kansasii debe tratarse con una combinación de medicamentos para controlar la infección.

Después de empezar el tratamiento, puede llevar de dos a ocho semanas para que un paciente con M. kansasii empiece a sentirse bien. Por este motivo, la infección suele tratarse en un hospital, donde se cuenta con recursos para controlar síntomas tales como la pérdida de peso, la fiebre y la deshidratación.

Casi siempre, la terapia combinada para el M. kansasii incluye al menos dos de los siguientes medicamentos, que se toman durante dos meses:

  • Rifampin (Rifamate) o rifabutin (Mycobutin): En realidad, rifampin es la mejor opción. Sin embargo, este medicamento no se combina bien con muchos inhibidores de la proteasa o inhibidores no nucleósidos de la transcriptasa reversa que se usan para el tratamiento anti-VIH. Por este motivo, si estás recibiendo tratamiento para M. kansasii y anti-VIH, rifabutin es una mejor opción. Sin embargo, también podría ser necesario ajustar la dosis de rifabutin, según los medicamentos anti-VIH que estés tomando.

  • Etambutol (Myambutol): Si bien este antibiótico ataca al M. kansasii, no es lo suficientemente eficaz como para usarlo solo. Por lo tanto, casi siempre se lo combina con rifampin o con rifabutin.

  • Claritromicin (Biaxin) o azitromicin (Zithromax): Ambos medicamentos son alternativas, en el caso de que alguna de las opciones anteriores no se pudieran usar. Los estudios en los tubos de ensayo sugieren que ambos medicamentos son eficaces contra M. kansasii. Sin embargo, hay muy poca información de estudios clínicos como para comprobarlo.

Generalmente, después de haber completado dos meses de terapia, el paciente cambia a isoniazid (Nydrazid) combinado con pyridoxin (vitamina B6). Isoniazid es un antibiótico que suele utilizarse como tratamiento para la tuberculosis (piridoxin se usa en combinación con isoniazid para ayudar a prevenir la neuropatía periférica, un posible efecto secundario de isoniazid). Isoniazid y pyridoxin se toman todos los días durante al menos 18 meses. Si una persona VIH positiva es diagnosticada con M. kansasii, es posible que se necesite continuar con una terapia de isoniazid+piridoxin de por vida. En algunos casos, la terapia anti-VIH puede ayudar a mejorar la salud del sistema inmunológico. Si el sistema inmunológico mejora bastante, será posible dejar la terapia de isoniazid+piridoxin.

¿Se puede prevenir M. kansasii?

Como se mencionó anteriormente en esta lección, resulta muy difícil evitar el contacto con M. Kansasii. Sin embargo, los mismos medicamentos que se utilizan para prevenir el complejo Mycobacterium avium (MAC) (claritromicin (Biaxin), una vez al día o azitromicin (Zithromax), una vez por semana) pueden ayudar a reducir el riesgo de infección con M. kansasii en las personas VIH positivas que padecen inmunodepresión. El riesgo de desarrollar enfermedad por MAC y por M. kansasii es mayor cuando el recuento de células T de un paciente baja a menos de 50. Por este motivo, la mayoría de los expertos recomiendan comenzar una terapia preventiva, denominada profilaxis, cuando el recuento de células T baja a menos de 75.

¿Hay tratamientos en desarrollo para M. kansasii?

Si estás interesado en participar en algún estudio clínico con nuevas terapias para el tratamiento o prevención de M. kansaii, existe una página interactiva disponible para averiguar acerca de los estudios clínicos es AIDSinfo.nih.gov, un sitio dirigido por los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (National Institutes of Health). Dichas páginas tienen "especialistas en información sobre la salud", con los que te puedes comunicar llamando al número gratuito 1-800-HIV-0440 (1-800-448-0440).

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Última revisión: 3/4/2002

El contenido de esta lección fue escrito por el fundador y los escritores de AIDSmeds.com, y revisado por nuestro editor médico, el Dr. Howard Grossman. Podrás encontrar una biografía de nuestro equipo de escritores en la página "About Us".

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