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¿Qué es?
La aspergilosis es una infección micótica (por hongos). Puede presentarse en personas con el sistema inmunológico sano o debilitado. En las personas con el sistema inmunológico sano, generalmente causa problemas pulmonares leves a moderados. En las personas con el sistema inmunológico debilitado, la aspergilosis puede causar problemas pulmonares graves, y además puede diseminarse a otros órganos, tales como los riñones, el hígado, la piel, los huesos y el cerebro. Dado que estas formas más graves de aspergilosis pueden ser mortales, es importante diagnosticar y tratar esta infección en forma inmediata.
La aspergilosis es rara entre las personas VIH positivas, especialmente ahora que existen terapias combinadas anti-VIH. Es más frecuente en aquellos con neutropenia (nivel bajo de neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco). Por lo general, este tipo de supresión inmunológica no se observa en las personas que viven con el VIH. Generalmente aparece en los pacientes que reciben tratamiento para el cáncer o medicamentos inmunosupresores potentes después de un trasplante de órganos.
La aspergilosis es causada por Aspergillus, una familia de hongos. Es muy difícil evitar estos hongos, ya que se encuentran en el medioambiente. El hongo Aspergillus puede estar en el suelo, en las plantas en descomposición, en el polvo del hogar, en los materiales de construcción, en las plantas ornamentales, en los alimentos y en el agua. La suciedad, el polvo y otros materiales que contienen Aspergillus pueden trasladarse fácilmente a través del aire e inhalarse hasta los pulmones. Las personas que fuman marihuana, la cual puede contener esporas de Aspergillus, podrían correr un riesgo mayor de desarrollar aspergilosis.
¿Cuáles son los síntomas de la aspergilosis?
Los síntomas más comunes de la aspergilosis son: dolor en los senos nasales, la nariz, o el canal auditivo; sudoración facial; tos y dificultad para respirar; dolor de pecho; fiebre y sudoraciones nocturnas.
¿Cómo se diagnostica la aspergilosis?
Debido que existen muchas infecciones que pueden causar los síntomas asociados a la aspergilosis, lo más probable es que un proveedor de atención médica te indique una radiografía o una tomografía computada para observar los pulmones. Habitualmente, la aspergilosis causa lesiones evidentes (llamadas "granulomatosas") en los pulmones, que los expertos médicos entrenados pueden detectar. En ese caso, a veces es necesario extraer líquido o tejido pulmonar para confirmar el diagnóstico.
¿Cómo se trata la aspergilosis?
Se han probado muchos tratamientos para la aspergilosis, si bien no todos fueron estudiados en personas con aspergilosis vinculada al SIDA:
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Voriconazole (Vfend): El tratamiento preferido para la aspergilosis es Voriconazole, un medicamento que se administra por vía intravenosa durante al menos una semana, seguido por dosis orales del mismo. El efecto secundario más común es erupción en la piel (rash). Voriconazole puede interactuar con varios otros medicamentos. |
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Amphotericin B (Fungizone): Anfotericina B es una opción alternativa a voriconazole. Este medicamento se administra por vía intravenosa. Las formas liposómicas de amphotericin B (que unen el medicamento a esferas microscópicas de grasa) son una alternativa (si bien no fueron aprobadas oficialmente para el tratamiento de la aspergilosis), ya que se comprobó que eran eficaces y ciertamente menos tóxicas que amphotericin B convencional para el tratamiento de diversos tipos de infecciones micóticas. Las formas liposómicas incluyen: Abelcet, Amphotec y AmBisome. |
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Caspofungin (Cancidas): Caspofungin está aprobado para el tratamiento de la aspergilosis en pacientes que no respondieron con éxito al tratamiento con voriconazole o con anphotericin B. Al igual que voriconazole y amphotericin B, se administra por vía intravenosa y tiene similares efectos secundarios. |
En el pasado, muchas personas VIH positivas a las que se les diagnosticaba aspergilosis (aún cuando habían sido tratadas por la infección) no vivían más de seis meses. Hoy, debido a la posibilidad de reforzar al sistema inmunológico usando un tratamiento anti-VIH combinado, el pronóstico mejoró notablemente. En la actualidad, las tasas de supervivencia después de un diagnóstico de aspergilosis pueden medirse en años, y ya no más en semanas o meses.
¿Puede prevenirse la aspergilosis?
Debido a que el Aspergillus se encuentra en el medioambiente, no existe una forma garantizada de prevenir la aspergilosis. La aspergilosis tiene más probabilidades de presentarse en las personas VIH positivas con el sistema inmunológico debilitado (menos de 50 células T). Por lo tanto, una forma de ayudar a prevenir la aspergilosis consiste en mantener un sistema inmunológico saludable, ya sea mediante el uso de medicamentos anti-VIH, reduciendo el estrés, comiendo bien y tratando de descansar lo suficiente.
Hay algún tratamiento en desarrollo para la aspergilosis?
Se están evaluando algunos antibióticos nuevos para el tratamiento de la aspergilosis. No obstante, debido a que la cantidad de personas VIH positivas con aspergilosis son muy pocas, tambiéns son muy pocos los medicamentos que se están estudiando específicamente en las personas VIH positivas. Si es que existen estudios clínicos con personas VIH positivas y aspergilosis, lo más probable es que se encuentren mencionados, existe una página interactiva dirigida disponible para averiguar acerca de los estudios clínicos es AIDSinfo.nih.gov, un sitio dirigido por los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (National Institutes of Health). Dichas páginas tienen "especialistas en información sobre la salud", con los que te puedes comunicar llamando al número gratuito 1-800-HIV-0440 (1-800-448-0440). |