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¿Qué es?
La microsporidiosis es una enfermedad causada por cualquier microorganismo del grupo de los denominados microsporidias, incluyendo el Enterocytozoon bieneusi. Los microorganismos infectan las paredes del intestino delgado y puede causar diarrea grave y mala absorción (incapacidad para absorber nutrientes). Algunos microorganismos del tipo microsporidia también pueden causar problemas en los senos, los ojos y los riñones. También ha habido casos de microsporidiosis en los pulmones.
No está claro cómo se infectan las personas con microsporidia. Con frecuencia este organismo se encuentra en los excrementos de humanos y animales, se transmite a través de la comida contaminada con excrementos y posiblemente, durante el sexo oro-anal (boca-ano).
Las personas con el sistema inmunológico debilitado (generalmente aquellos con recuentos de células T por debajo de 100) pueden experimentar períodos de diarrea y mala absorción prolongados y graves, que pueden ser difíciles de tratar. Es importante aclarar que no todas las personas expuestas a microsporidia, que tienen el sistema inmunológico debilitado, experimentan síntomas de la infección.
¿Cuáles son los síntomas de la microsporidiosis?
La diarrea líquida es el principal síntoma de la microsporidiosis, junto con dolor abdominal, pérdida de peso y del apetito, deshidratación y gases (flatulencia).
¿Cómo se diagnostica la microsporidiosis?
La microsporidiosis puede ser difícil de diagnosticar. La microsporidia es un microorganismo muy pequeño y, en la mayoría de los casos sólo puede detectarse usando un microscopio electrónico. Aún así, algunos laboratorios pueden pasar por alto la enfermedad. Se puede usar la reacción en cadena de la polimerasa o RCP (tecnología similar a la que se utiliza para determinar la carga viral en la infección con el VIH), para ayudar a diagnosticar la microsporidiosis.
¿Cómo se trata la microsporidiosis?
Lamentablemente, no hay un tratamiento universalmente eficaz para la microsporidiosis. Se analizaron muchos medicamentos en estudios clínicos, algunos fueron un completo fracaso; mientras que otros resultaron efectivos para ciertas personas.
Uno de los mejores tratamientos para la microsporidiosis parecen ser los medicamentos antirretrovirales usados para tratar la infección con el VIH. El tratamiento anti-VIH efectivo, puede aumentar los recuentos de células T a niveles por encima de 100. En muchos casos, esto funcionó bien para muchas personas VIH positivas con microsporidiosis. Lamentablemente, la microsporidiosis puede causar mala absorción y puede reducir el nivel de los medicamentos anti-VIH que llegan a la sangre.
Hay tres perspectivas de tratamiento para la microsporidiosis: tratar la infección, controlar la diarrea y corregir la pérdida de peso.
Para tratar la infección, se comprobó que algunos antibióticos ofrecen cierta eficacia. Sin embargo, para el tratamiento de la microsporidiosis, no existen antibióticos aprobados, por la Administración de Alimentos y Fármacos de los EEUU. Los antibióticos que han mostrado cierta eficacia en los estudios clínicos son: fumagillin (Fumagilin B; no disponible en los Estados Unidos), metronidazole (Flagyl), albendazole (Albenaz) y dapsone.
Para ayudar a controlar la diarrea, tal vez en combinación con una terapia de antibióticos, pueden tomarse algunos medicamentos antidiarreicos, tales como: octreotide (Sandostatin), diphenoxylate (Lomotil), loperamide (Imodium), paregoric y Pepto-Bismol. Y debido a que la diarrea es el resultado directo de la inflamación intestinal causada por la infección, también puede ser útil tomar un medicamento antiinflamatorio no esteroide, como ibuprofen (por ej.: Advil). Otro medicamento que mostró reducir mucho la diarrea, debido a su actividad antiinflamatoria, es thalidomide (Thalomid). Las mujeres que están utilizando este medicamento deben tomar medidas para evitar el embarazo. Thalidomide puede causar defectos congénitos (de nacimiento) graves.
Finalmente, para ayudar a corregir la pérdida de peso, hay que considerar dos factores: 1) comer cantidades saludables de los tipos correctos de alimentos, y 2) ayudar al cuerpo a convertir los nutrientes de los alimentos en masa magra corporal (músculo). Si se perdió peso debido a la microsporidiosis, puede que sea necesario hacer cambios en la dieta. Para ayudar a determinar cómo podrías cambiar la dieta, puedes consultar con tu proveedor de atención médica para que te derive a un nutricionista matriculado. Este puede ayudarte a identificar los problemas en tu dieta y hacerte sugerencias respecto a las necesidades dietéticas y cómo adaptar tu alimentación para satisfacer tus gustos, ajustarse a tus horarios y a tu tolerancia. Los suplementos nutricionales pueden ser sumamente útiles. Muchos suplementos orales (tales como Ensure, Sustacal, Citrisource, Jevity y Replete) se consiguen con facilidad, pero pueden ser caros. Para satisfacer las necesidades dietéticas individuales y/o las restricciones, algunos suplementos no contienen trigo, lácteos (lactosa), u otros componentes que pueden ser difíciles de digerir. Lamentablemente, sólo unos pocos estudios clínicos sobre suplementos orales, se han ocupado de determinar si pueden o no mantener el peso en las personas VIH positivas. Si necesitas ayuda para complementar tu dieta, tu proveedor de atención médica puede recetarte medicamentos como Marinol (cápsulas de gelatina que contienen THC, el ingrediente activo de la marihuana) y megestrol acetate (Megace).
A menudo las personas VIH positivas pierden masa muscular (en lugar de grasa) como resultado de una enfermedad que puede causar pérdida de peso. La pérdida de masa muscular puede ser muy grave, por consiguiente es esencial, centrar los esfuerzos en el aumento de la masa muscular cuando se trata de ganar peso. Las investigaciones sugieren que las terapias con anabólicos, en combinación con ejercicios de resistencia (por ej.: levantar pesas), son los tratamientos más útiles para ayudar a aumentar el tamaño de los músculos y poder revertir la pérdida de peso. La única terapia con anabólicos oficialmente aprobada por la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) para el tratamiento del deterioro muscular asociado al VIH es la hormona del crecimiento humano (Serostim). Serostim se utiliza para aumentar la musculatura y ayudar al cuerpo a convertir la grasa en energía. En general, este medicamento se aplica una vez al día usando una aguja hipodérmica. También se están usando otros anabólicos para revertir la pérdida de masa muscular, tales como: testosterone (ya sea en inyecciones, parches, crema o gel), oxandrolone (Oxandrin), nandrolone (Deca-durabolin), y oxymethalone (Anadrol). Es interesante mencionar que los anabólicos esteroides parecen ser mejores para aumentar la masa muscular que para el aumento de peso. Por lo tanto, puede ser mejor usarlos en combinación con estimulantes del apetito y/o suplementos nutricionales para aumentar de peso.
¿Puede prevenirse la microsporidiosis?
La forma más efectiva de prevenir la microsporidiosis es evitar sus fuentes de contagio (principalmente los alimentos potencialmente contaminados o excrementos humanos). Las carnes y los pescados deben lavarse cuidadosamente, se deben pelar las frutas y las verduras; y el sexo oro-anal (boca-ano) debe realizarse con una barrera de látex (por ej.: un protector dental o con un film transparente o "plastic wrap"). Esto es particularmente importante para personas VIH positivas con el sistema inmunológico debilitado.
Hay algún tratamiento en desarrollo para la microsporidiosis?
Si estás interesado en participar en algún estudio clínico con nuevas terapias para el tratamiento de la microsporidiosis, existe una página interactiva dirigida disponible para averiguar acerca de los estudios clínicos es AIDSinfo.nih.gov, un sitio dirigido por los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (National Institutes of Health). Dichas páginas tienen "especialistas en información sobre la salud", con los que te puedes comunicar llamando al número gratuito 1-800-HIV-0440 (1-800-448-0440). |